A SOLAS
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Ilustración: Una Historia (Rosa M. Medina)
En el fondo, todos somos soledades. Brazos que buscan abrazar, labios que buscan besar, cuerpos que buscan huecos que rellenar. Sobre todo eso: huecos...
Era tu soledad la que el otro día durmió conmigo. La que me besó y me acarició. Era ella la que buscaba el calor de mi cuerpo y los abrazos, la que me miraba desde esos ojos de niño. Por eso no quería mirarte. Porque me devoraba tu soledad... Porque la sentía rozándome la piel con cada beso, acariciándome la espalda, atrapándome entre tus brazos. Pero no quise irme, no quise dejarte solo con ella. Yo sabía que esa noche tú querías dormir conmigo y no con ella. Sabía que necesitabas que te llenara su hueco. Por un momento, dudé. No quería que todo volviera a empezar. Pero entonces, tu soledad me cogió de la mano y dejé que se encontrara con la mía...
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Autor: Palo Cantamañanas
Saludos
Fecha: 29/03/2005 15:15.

















