Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2005.
Resumen
- 01/05/2005 03:08 - (A)CARICIAS
- 03/05/2005 02:46 - ESPERPENTOS
- 09/05/2005 05:05 - PREFIERO QUE DUERMA
- 10/05/2005 20:36 - IMPUNES ABUSOS
- 14/05/2005 21:13 - ¿TÚ QUÉ PIENSAS?
- 23/05/2005 21:07 - DOLORES CADUCOS
- 25/05/2005 04:52 - LUNA LLENA
- 30/05/2005 05:18 - A VECES SUCEDE
- 31/05/2005 14:19 - PIÉNSAME
01/05/2005
(A)CARICIAS
.jpg)
Ilustración: Éxtasis (Tere Pastoriza)
Esta tarde salí a comprar un regalo y he vuelto con la imagen de unos manos envuelta en papel de colores. Me he quedado absorta mirando las manos del dependiente envolviendo el regalo. La verdad, yo no soy de las que se fija en esos pequeños detalles en gente desconocida. Pero esas manos me han llamado la atención. Eran realmente preciosas. Finas pero fuertes, con dedos largos y uñas perfectamente cuidadas, de un ligero color rosado. No manipulaban el papel de regalo, más bien pareciera que lo acariciara.
Al llegar a casa he recordado otras manos. Unas manos que me enseñaron de nuevo el valor de las caricias en un tiempo en el que esos detalles habían casi dejado de tener valor para mí. Era lo que más me gustaba de él. La forma en que las manejaba sobre mi cuerpo, la suavidad de la punta de sus dedos, la delicadeza de cada uno de sus movimientos sobre mi piel, la manera en que el tiempo quedaba detenido de repente con su primera caricia. Y sobre todo, cómo conseguía dominar todo mi cuerpo con un leve roce de sus manos, cómo el control sobre él dejaba de estar en mí y entraba por sus dedos. Y ahí ya sabía que estaba perdida de nuevo. Después, un beso… y entonces sí, ya no había vuelta atrás.
03/05/2005
ESPERPENTOS

Ilustración: Senecio (Paul Klee)
No recuerdo bien del todo cuándo empecé a perder el control de mi vida. Me refiero a la primera vez que lo perdí. Al momento en el que debí tomar alguna decisión pensando que no traería consecuencias. Porque, a partir de ahí, todo lo demás ha sido un deambular absurdo por callejuelas mojadas, parando de vez en cuando a descansar al pie de alguna farola para robarle algo de luz, observando a las personas que se cruzaban en mi camino como si fuera invisible... Y necesito recordar esa primera vez. Y volver de nuevo a esa esquina que doblé por equivocación. Nunca he creído en el destino como concepto mitológico. Siempre he pensado que el destino no es otra cosa que el resultado de todas nuestras acciones. Por lo tanto, no hay nada predefinido. O sí, porque creo que yo he predefinido que mi destino esté completamente perdido.
Ahora, echo la vista un año atrás y no sé qué he vuelto a hacer mal. Parecía que todo se iba arreglando, que poco a poco iba zurciendo los pequeños descosidos pasados y hoy, de pronto, me encontré de nuevo todo el traje hecho jirones. Son etapas, yo lo sé. Ya he superado muchas. Pero me inquieta pensar que pueda pasarme el resto de mi vida con esta sensación indefinida de insatisfacción. Porque no termino de saber qué falta o qué sobra, si lo provoco yo o las circunstancias puntuales lo provocan, si sólo me ocurre a mí o es común al resto. A estas alturas, ya no quiero buscar motivos, sino encontrar soluciones.
"Las imágenes más bellas, en un espejo cóncavo, son absurdas". No quiero más esperpento en mi vida.
09/05/2005
PREFIERO QUE DUERMA
.jpg)
Ilustración: I Can Dance If I Want To (Tere Pastoriza)
Llevo todo el día inquieta y no sé muy bien por qué. Trato de escribir sobre lo que me pasa y no soy capaz. He borrado ya unas diez veces las líneas que tenía escritas. A veces me pasa... Me bloqueo, me quedo parada mirando un punto indeterminado de la habitación, tratando de encontrar respuesta a lo que siento y así pasa el tiempo. Mi ánimo está bien, no es la tristeza pesada que a veces se me pega, no es la nostalgia que a veces se acurruca a mi lado, no es tampoco la sensación de soledad que de vez en cuando me hace compañía. Tampoco hoy me siento especialmente desorientada, ni cansada de la rutina... Es sólo eso: inquietud. Al menos, no conozco otra palabra que lo describa mejor.
Supongo que, en el fondo, siempre he sido una mezcla de todo lo anterior. Supongo que unos días dominan más unos sentimientos sobre otros. Quizás hoy están todos extrañamente equilibrados y quizás por eso, estoy inquieta. A veces me gusta sentirme así. Pero no hoy. Porque puede que en el fondo, muy dentro de mí, allí donde muchas veces no me gusta rebuscar, sepa cuál es el motivo. Y lo cierto es que ahora no quiero volver a enfrentarme a él. Quizás más adelante, cuando todo en mi interior esté más calmado, pueda hacerlo. Pero ahora no quiero recordar. De momento, prefiero ir viviendo despacio, serena y sin cargas. Sin esperar, simplemente viviendo.
10/05/2005
IMPUNES ABUSOS
¿Nos hemos vuelto locos o qué? Cinco activistas de Greenpeace serán juzgados hoy por manifestarse pacíficamente contra la guerra de Irak el 14 de marzo del 2003. En total, se enfrentan a doce años de cárcel por haber realizado un bloqueo simbólico a los buques de guerra que se preparaban para salir de la base militar de Rota.
¿Las personas que piden y luchan por un mundo en paz van a la cárcel y los que asesinan a miles de civiles inocentes sólo por su desmedido afán de poder son los que los juzgan?
¿Cuándo pagará alguno de ellos por no respetar jamás los Convenios de Ginebra, por usar armas prohibidas, por inventarse motivos para invadir ilegal e inmoralmente un país, por manipular unas elecciones, por torturar y humillar a miles de personas, por todas las masacres que cometen?
Juraría que alguna vez alguien me explicó que todo esto son delitos que se pagan con prisión. Pero quizás estoy equivocada…
http://www.greenpeace.org/espana/
14/05/2005
¿TÚ QUÉ PIENSAS?
Juega el viento caprichoso con mi pelo mientras trato de no pensar en ti. Y pienso si también tú andarás despeinado por alguna calle, tratando, como siempre, de no pensar. Pienso en otros paseos, en otras calles, en otros pasos. Pienso en unas manos entrelazadas y en dos sonrisas cruzadas. Y sigo pensando... En palabras que sólo dices con los ojos y en gestos que apenas haces con el alma. Pienso en todo lo que veo aunque tú nunca lo muestres, en todo lo que dices sin apenas decir y en lo que piensas sin querer pensar. Y pensando en ti, siento que no quiero pensar. Quizás tú, de tanto pensar, olvidaste sentir...
23/05/2005
DOLORES CADUCOS
.jpg)
Ilustración: Muse (Bruno Bardy)
No quisiera verte llorar más. No quisiera que te hundieras. Te veo y se me quedan los ojos líquidos y el corazón encogido. Sin tu fuerza yo no valgo nada y apenas me queda merodear por tus cercanías, buscando una sonrisa que se te escape o un destello nuevo en la mirada. No quisiera que te fueras, como otras veces, a esconderte en algún hueco oscuro, lejos de mí, donde el frío no te permita llorar. Prefiero que mojes mi hombro cálido y que grites cuanto quieras.
No soporto tu dolor solitario, ni tus ausencias y silencios. No soporto saber que te hiere aquello contra lo que no puedo enfrentarme. No soporto que huyas de lo que puedes enfrentarte. Te conozco y sé que eres fuerte, inquieta, luchadora, divertida, generosa, sincera y valiente. Sobre todo, valiente. He visto tus luchas otras veces y he estado contigo cuando has arriesgado más allá de lo razonable. A veces te ha salido mal pero ¿cuántas veces salió bien? Da igual cuántas veces caigas porque siempre encontrarás mi mano...
El dolor forma parte de la vida, no podemos evitarlo. Siempre habrá momentos de lágrimas y tristezas. Pero no podemos dejarnos envolver, hay que aprender a sufrir de forma sana. No te ciegues, no te obsesiones con la idea de que este dolor no pasará. Todos los dolores caducan. Dentro de un tiempo lo recordarás y entenderás que todo se supera, que no hay dolor eterno ni lágrimas por siempre húmedas.
Levanta la vista, respira hondo y sonríeme. Entonces, sabré que todo irá bien. Y tú lo habrás entendido también.
25/05/2005
LUNA LLENA

Ilustración: See Moon Cave (Jim Thompson)
Hoy no ha sido una vuelta a casa como otros días. Hoy había una luna llena inmensa. Hoy, la luna me ha acompañado durante los cerca de cincuenta kilómetros que me separan del trabajo a casa. Un trayecto hecho cientos de veces, sin pararme apenas a mirar a mi alrededor, sin fijarme en todo lo que voy dejando atrás, pensando siempre en las pocas ganas de llegar al trabajo, a la ida, y en las ganas enormes de llegar a casa, a la vuelta. Y hoy ha sido distinto. Esa enorme masa blanca no me ha permitido dormirme durante el viaje, como hago otras veces, rendida por el día agotador. Mis ojos clavados en ella, que nos perseguía kilómetro tras kilómetro y, desde la radio, suaves ritmos brasileños que acariciaban el oído. Dos compañeros charlaban quedamente en el asiento de atrás, tan sólo pequeños susurros. Y el ligero balanceo del coche, como acunándome al ritmo de la música y bajo la atenta mirada de la luna. Fuera, a ambos lados de la carretera, sólo oscuridad, interrumpida de vez en cuando por alguna pequeña luz a lo lejos de alguna casa serrana. Y recordé cuando viajaba de pequeña con mi padre y pensaba que la luna nos perseguía. Y le pedía que acelerase, para adelantarla, para dejarla atrás, mientras mi padre sonreía y me explicaba que la luna era más rápida que nuestro coche...
Poco a poco me iba sintiendo más serena, más relajada... como si la luna me estuviera haciendo un masaje. Y la bossa nova seguía poniendo banda sonora a la luna.
En el giro de siempre, el que conozco de memoria y en el que nunca me fijo, de pronto aparecen las luces de Madrid a lo lejos aún. Un enorme manto de pequeñas lucecitas orgullosas, de ciudad que nunca duerme... Y sobre ella, enorme de nuevo, la luna omnipresente. Tan enorme que parecía que se iba a descolgar del cielo y caer de golpe sobre la ciudad. Tan enorme que, bajo ella, la silueta luminosa de Madrid parecía una solitaria farola en mitad de un desierto.
Y he vuelto a recordarme de niña, escuchando maravillada a mi padre explicarme cuál era la Osa Mayor y cómo podía localizar en el cielo a Venus. Aún hoy siempre ando buscando la Osa Mayor. Pero no hoy, hoy sólo tenía ojos para la luna. He jugado con ella todo el trayecto, o ella conmigo. De pronto, en una curva se perdía, se escondía y al instante aparecía frente a nosotros de nuevo. Otra curva y se colocaba a mi lado, como arropándome, acompañando mi silencio. ¡Hacía tanto tiempo que no me sentía tan serena!
Pero antes de poder darme cuenta he sentido un pequeño frenazo, he bajado ligeramente la vista y me he dado cuenta de que ya estábamos en Plaza Castilla. De pronto, la sensación de paz se ha desvanecido: semáforos, coches que pasaban como balas a nuestro lado, luces por todas partes, ruido... y la luna escondida definitivamente tras los edificios. Todo el trayecto hasta casa he estado buscándola con la mirada. Ni rastro de ella. Sólo cuando ya he entrado en mi calle, al fondo, de refilón, como una niña traviesa, se ha dejado ver unos segundos tras unos edificios. Como haciéndome un guiño, quizás dándome las buenas noches.
Ahora, desde mis ventanas, ya no puedo verla. Pero sé que hoy dormiré bajo su manto.
30/05/2005
A VECES SUCEDE

Ilustración: Petals For Wings (Garnet Vaccaro)
A veces no soy tan fuerte. Hay días que no puedo ponerme la máscara. Luchar sola constantemente agota y se echan de menos unos brazos donde apoyarse.
A veces me canso de quererme, de mimarme, de hablarme con cariño. A veces echo de menos que otros lo hagan por mí.
A veces pierdo el equilibrio y no me importa caer. Miro hacia el fondo y quiero caer. Porque no hay nadie detrás que me quiera retener.
A veces me pierdo el respeto, me maltrato y me aprovecho de mí. Porque recuerdo que otros lo hicieron y salieron indemnes. Y pienso que mi cuerpo ya se habrá acostumbrado. Y me pierdo el respeto, y me maltrato, y me aprovecho de mí. Y salgo herida…
A veces quiero gritar y echar a todos de mi vida, de mi piel, de mi nostalgia, de mis abrazos, de mi calor, de mi sonrisa. Porque ellos nunca quisieron estar ahí. Y yo no quiero obligarles. Pero ellos vuelven…
A veces quisiera ser indiferente y fría, quisiera que nada me atravesara la piel, quisiera poder despedirme con un beso mientras pienso ya en otra cosa, en mí misma tal vez y cerrar una puerta y no pensar más en ellos. Porque ellos parecen felices así.
A veces suceden estas cosas, sólo a veces…
31/05/2005
PIÉNSAME
.jpg)
Ilustración: Luna Piena (Paul Klee)
No quiero que pienses en mí, eso sería sencillo. Prefiero que me pienses. Si piensas en mí no soy distinta de otros. Y yo quiero ser distinta para ti. Piénsame… Si me piensas sabré que nada en tu recuerdo será igual a otros, y nadie más compartirá ese pensamiento. Estaré sólo yo, dentro de ti, llenando tu cuerpo, tus ojos, tu piel, tus labios… nadie más que yo. Me pensarás como yo te pienso, sintiendo que te tengo a mi lado, sintiendo tu respiración profunda y pausada, tu cuerpo cálido, tu risa espontánea, tu sonrisa tierna, tus labios húmedos y lentos, tus manos suaves y el misterio de tus ojos.
Cuando te pienso, recuerdo momentos que nunca antes he vivido y sensaciones tan profundas que a veces parecían abismos. Te pienso y recuerdo que a veces creí que me querías y era tan intenso lo que me hacías sentir que ni siquiera me importaba saber que no era cierto. Te pienso y me acuerdo de que contigo volvió mi sonrisa, tan enorme y alegre como cuando era una niña sin heridas. Te pienso y se me olvidan los miedos, las inseguridades y las tristezas… Todo esto pasa cuando te pienso.
Pero, a veces, también pienso en ti. Y cuando lo hago, recuerdo momentos amargos. Pienso en ti y veo a un hombre triste, decepcionado, autocompasivo y solitario. Pienso en ti y siento tus miedos, tus inseguridades, tus frustraciones y tu amargura. A veces, cuando pienso en ti recuerdo las lágrimas que derramé por tu frialdad, por tu egoísmo, por tus indiferencias, por tus miradas al suelo y tus silencios.
Por eso prefiero pensarte. Aunque siempre me estás haciendo dudar entre pensarte o pensar en ti. Porque no sé cuál de los dos eres. Lo único que tengo claro, sin necesidad de pensar, es que no hay otro como tú.

















