Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2006.

Resumen

11/02/2006

CURIOSAMENTE RARA

Hace tiempo me pasó la Innombrable el testigo de un pequeño juego. Se trata de hablar de mis cinco hábitos más extraños o curiosos. En su momento, no pude contestar. Coincidió con las peores semanas de trabajo que recuerdo. Cuando pasas un mes trabajando un mínimo de 18 horas al día y durmiendo un máximo de cuatro (¿podría valer esto como hábito extraño?) apenas tienes tiempo de recordar que fuera de ti también hay vida. Y no es que ahora haya mejorado mucho más el tema, pero no me gusta dejar cosas pendientes. Más vale tarde que nunca. O eso dicen. Mis disculpas, Innombrable, antes que nada. Ahora sí, ahí va ese puñado de manías (con dos de regalo, por el retraso):

1. Padezco "Metrofobia". Hasta el momento, no conozco a nadie con la misma enfermedad y los médicos no encuentran remedio para este mal. Por eso, para desplazarme por la ciudad utilizo siempre el autobús o el taxi, o incluso, dependiendo de las distancias, mis propios pies. El culpable de todo es mi olfato, que es demasiado sensible. Me afectan mucho los olores, y el Metro, casi siempre, es un cóctel de aromas demasiado explosivo para mi delicada nariz. El olor a sudor me ha llegado a provocar vómitos. Literalmente.
 
2. Cuando escribo, tengo que tener la tele encendida pero sin voz, y quitar la música. En las raras ocasiones en las que escribo con música de fondo, debe ser música extranjera, nunca española, y a ser posible sin letra.
 
3. Los CDs los tengo ordenados por tipo de música. En una balda, el pop español; en la otra, el flamenco; en otra, pop internacional; en otra más, varios (música brasileña, africana, cubana, etc). Me pone muy nerviosa que las visitas me los desordenen (tener un hermano autista tenía que influirme en algo, supongo).
 
4. El tiempo es una medida desconocida para mí. Llego siempre tarde. A todos lados. Casi nunca el retraso supera la media hora, pero alguna vez ha llegado a ser de días. No sé ser puntual. Aunque me paso la vida intentándolo. Me estresa llegar tarde, pero no sé en qué pierdo siempre el tiempo. Algunos amigos solían quedar conmigo media hora antes de lo que lo hacían entre ellos, para conseguir que llegara a la misma vez, pero desde que averigüé el truco, ya no sirve de nada.
 
5. Tengo que dormir siempre tapada. Incluso en verano. Con una sábana, con una manta, con un edredón, lo que sea, pero mi cuerpo necesita sentir el tacto de algo sobre él. Aunque en verano eso signifique pasar más calor. Da igual. No concilio el sueño si no estoy tapada. Además necesito completa oscuridad y silencio para dormir. Eso sí, una vez que me quedo dormida, nada consigue arrebatarme de los brazos de Morfeo. Por eso, tengo que ponerme tres alarmas del móvil además del despertador, para asegurarme de que no me quedo dormida por las mañanas.
 
6. En el trabajo soy muy ordenada, hasta límites casi enfermizos. Cada papel, cada cinta, cada rotulador o bolígrafo debe ocupar el lugar que le he asignado (insisto en los genes autistas). Sin embargo, en casa, y en mi vida personal en general, soy tremendamente desordenada. Puedo perder días enteros buscando una carta del banco, una factura del gas, una foto, el papel donde anoté un número de teléfono o una dirección…
 
7. Soy especialmente puñetera con la comida (mi madre respiró tranquila el día que me independicé). Me encanta el zumo de naranja y de piña, pero odio la naranja y la piña en su estado sólido, no soporto las espinacas, pero en crema las adoro, la zanahoria cocida me gusta, pero cruda soy incapaz de hincarle el diente, la ternera no me gusta en filete pero sí en estofados, y así un largo etcétera.


Y hasta aquí puedo leer. Si siguiera con la lista, mi imagen podría verse seriamente perjudicada. Por cierto, ¿alguien ha visto mis llaves? Las dejé sobre la mesa hace veinte minutos…

Sábado, 11 de Febrero de 2006 15:51 Autor: Luces-D-Bohemia. Enlaza este artículo. Tema: DENTRO DE MÍ Hay 2 comentarios.

27/02/2006

EN UN ABRIR Y CERRAR DE OJOS

20060227040638-limite-expandido-diana-dreyfus-.jpg

Ilustración: Límite Expandido (Diana Dreyfus)

Abrir los ojos y reptar por la sombra de tu espalda. Una vez más.
Cerrar los ojos y acariciar el recuerdo de tus besos. Otra noche más.

Todo está oscuro. No hay luz colándose por la ventana y el eco de tu voz se ha quedado meciéndose en la oscuridad.

Tus manos susurraron sobre mi piel antes de marcharse. Y mis manos siguen el laberinto que las tuyas tomaron. Abrir los ojos. Y en la oscuridad distinguir tus ojos. Y en mis pupilas fotografiado tu rostro. Tu rostro sobre el mío, tu rostro sobre mi cuello, tu rostro sobre mi pecho. Tus manos, mis manos, sobre mi ombligo…

Cerrar los ojos. Retomar la memoria. Buscar el temblor de tu cuerpo. Retener la imagen de tus labios. Revivir tus manos entre mis muslos. Tus manos, mis manos, entre mis muslos…

Abrir los ojos. Beberme en tu boca. Acariciarme en tu piel. Poseerme en tu abrazo. Tus manos rodeando mi cintura. Mis manos alrededor de mi cintura. Sobre el recuerdo de las tuyas. Sobre su sombra, sobre su rastro.

Cerrar los ojos. Deslizarte. Resbalar desde mis labios. Reposar sobre mi pecho. Arrancarme un gemido. Robar el aire de tus gemidos. Con tus manos dibujando mis latidos. Mis manos arrancándome un gemido…

Abrir los ojos y buscarme entre tu pelo. Recoger mis besos enredados. Devolver mis caricias tatuadas en tu espalda. Recuperar el aire que dejé sobre tu cuello. Robar esa sonrisa que me domina, me somete y me condena…

Cerrar los ojos. Y sentir cómo te marchas, cómo suenan tus pasos fuera de mi alcance, cómo dejas tanto frío… Una vez más.

Te estoy amando en un abrir y cerrar de ojos.



Powered by Castpost

Lunes, 27 de Febrero de 2006 04:06 Autor: Luces-D-Bohemia. Enlaza este artículo. Tema: DENTRO DE MÍ Hay 5 comentarios.
Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]